Hoy en día uno de los pensamientos que rondan nuestra cabeza por la mañana, cuando tenemos que ir a trabajar, estudiar o a hacer cualquier otra cosa es el momento de llegar a casa. Idealizamos ese momento como el periodo de tiempo en el que nuestro día “ha acabado” y ya solo tenemos que mantenernos relajados en el calor de nuestro hogar.

 

Ahora imaginemos, tenemos un problema de olores en casa, olor permanente que proviene del baño, de la cocina, o de nuestra pareja fumadora que hace que salir de casa pueda suponer un alivio y volver al hogar deje de ser el momento idealizado que tenemos en mente.

 

Los olores se generan por mezclas de gases, vapores y polvo que se encuentran en nuestro hogar y, dependiendo de la composición de la mezcla, resulta un olor u otro. La mayor parte de mezclas de elementos que entendemos como olores resultan negativos para el ser humano, ya que son desagradables y permanentes, pues son fácilmente adheribles a elementos del hogar como cortinas o sábanas cercanas a la zona de donde provienen.

 

Podemos enumerar los olores más comunes en el hogar que, por desgracia, conocemos todos: el olor desagradable que proviene del aseo, tanto por necesidades físicas como por las cañerías; las cocinas, como foco de olores tanto de alimentos como de procesos de cocinado; los trasteros, donde el hecho de no ser una localización donde accedamos todos los días puede generar el típico olor “a cerrado” tan desagradable… No obstante, el olor no solo proviene de zonas concretas del hogar, sino que también puede causarse por la influencia de las personas que residen en el mismo, como el olor a tabaco (muy desagradable para los no fumadores) o el olor que proviene de las mascotas que residen junto a nosotros en el hogar.

 

La mayoría de productos empleados para elminar los olores no cumplen su función, ya que no eliminan las moléculas causantes del mismo, sino que se adhieren a ellas enmascarando el olor. Hablamos en este caso de ambientadores (tanto en aerosol, como en mecha), que como ya hemos dicho antes, a parte de no eliminar olores también son muy perjudiciales, ya que son contaminantes e incluso tóxicos ante una exposición permanente.

 

La solución para los olores del hogar son los ozonizadores de ASP Asepsia, que producen ozono. El ozono actua sobre las moléculas causantes del olor gracias a su caracter oxidante, que provoca un aceleramiento en la descomosición de las mismas transformándolas en oxígeno. Por ello, el ozono es el mejor método para deshacerse de los olores, ya que no los encubre, sino que los elimina y los convierte en oxígeno, consiguiendo la desodorización del hogar y mejorando el ambiente del mismo. Así, la vuelta a casa puede volver a ser el momento que deseamos.

 

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